Capítulo 186
Estás nerviosa, Mila me dió un leve empujón hacia el balcón y me dijo que pidiera ayuda a gritos.
Ella parecía intentar controlar la serpiente, mientras esta la seguía por la habitación.
Desde el balcón empecé a gritar con todas las fuerzas de mi garganta, con la única esperanza de que alguien se acercara.
—¡Ayuda!
Unos pocos minutos después, la puerta se abrió de un solo golpe, era, Artur que había llegado al escuchar nuestros gritos.
Con mucha agilidad agarró a la serpiente d