Capítulo 29
Vamos a ver qué sucede, tengo que soportar las recriminaciones de Alexandra que me grita y me a los ancianos que me piden que hable con el.
Subo a su habitación, tenía una venda en su mano derecha, sonrió al verme, pero era una sonrisa triunfalista, como su si berrinche le hubiera dado resultado, quitándole toda la credibilidad a su supuesto suicidio
—Pense que no ibas a venir, te lo dije , sin ti prefiero la muerte —Thomas me toma de la mano.
—Alexandra está esperando un hijo tuyo,