Capítulo 189
Todos nos quedamos paralizados, especialmente yo. Siento dentro de mi corazón un golpe que me rompe el alma por completo.
Kaleb, que siempre está cerca, espiando como una gacela atenta a cada movimiento que hacemos en la manada, se acerca a mi cachorro y lo toma en sus brazos.
—¡Es mío! Sabía que esa noche entre los dos tenía que habernos dejado algo hermoso.
Boris, en ese momento, decide desistir. El maldito se sube a su caballo y asegura que la guerra contra Fénix comenzará en cu