Capítulo 23
Lo primero que pensé es que la culpable de todo es Alexandra, conocia de lo que era capaz, una loba con la capacidad de hacer maldades en la sangre.
—por favor limpialo, no escuches lo que dicen —le pedí a Sara ignorando las arengas que me gritaban los miembros de la manada tras de mí.
¡Lárgate! ¡Bandida! ¡Suripanta! ¡Zorra!
Empecé a escuchar desde la ventana de mi habitación, suspire estaba furiosa, pero tenía que soportarlo.
Thomas llegó con un ramo de flores, quería disculparse p