Mundo ficciónIniciar sesiónDamián levantó la mirada a la puerta como si la viera. “No puedo estoy borracho”.
Ella suspiró y abrió la puerta mirándolo detenidamente. “¿Porque estás aquí?”.
“Necesitamos hablar”.
Verónica observo su estado. “No podemos hablar si estas en ese estado”. Lo ayudo a sentarse en el sillón.
Damián tomo su mano y la arrastro con él al sillón. Verónica solo chillo. “¿Qué haces?”.
Ella quedo recostada en el pecho de Damián. “Solo quédate quieta”. Le susurro.<







