En horas pasaron muchas, y se convirtieron en un día, casi no habían comido bien, pero ese calabozo le hizo algo bueno, que fue ganarse una amistad y olvidar la enemistad, al día siguiente del encierro involucrado por ambas partes salen los dos y los llevan directamente al patio, donde estaban toda esa población, esa población de puros ampones y asesinos de alto calibre, temer antes de entrar aquí, decía la puerta del patio, el sale y mientras que camina se le acerca un tipo, con una actitud al