CAPÍTULO 25: ÉL PADRE DE MI BEBÉ.
CAPÍTULO 25: ÉL PADRE DE MI BEBÉ.
—Claro que sí —dijo de repente una voz fría—, porque estás muerto ahora mismo.
André giró la cabeza, y al voltear, se encontró con Marco, quien sostenía una pistola apuntando directamente hacia él. La sorpresa paralizó a André por un momento, pero Marco mantenía una expresión imperturbable, llena de una furia contenida que parecía a punto de estallar. Julieta tragó saliva y sintió cómo su corazón se le subía a la garganta; rápidamente se apartó de André y comen