Habían pasado muchos días y seguía secuestrada por ese loco jeque, me contó que me había visto muchas veces en París, que luego me había perdido de vista cuando fui llevada a casa de los Santorini y que batalló mucho para dar conmigo nuevamente. Que había "sido amor a primera vista", que lo había cautivado mi manera de expresarme y mi belleza "natural". Me confeso que sus hombres me vigilaban todo el tiempo, que tenía un infiltrado entre los hombres de mi padre y que él le proporcionaba todo ti