Hadrien encendió de nuevo el auto y expreso — Oh, tenemos que ir a la empresa, va a ir un cliente muy importante, la verdad no quisiera ir, pero el deber llama.
Lo vio que encendió el auto y comenzó a manejar rumbo a la empresa, al llegar salió estirándose, le dio la mano y corrieron al ascensor, los demás empleados los veían con un dejo de asombro, entraron al ascensor y vio a su jefe escribiendo algo al celular y lo escucho hacer un quejido y acoto.
—Mi mamá me invita a cenar en casa, qué ab