Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe muero de ganas por pararme, cruzarme de brazos y lanzarle una mirada fulminante, nivel “esto se va a poner feo”. Pero no. Si algo he aprendido es que dramatizar en exceso me hace perder la ventaja en las discusiones. Así que, en lugar de eso, adquiero mi mejor pose de indiferencia devastadora.
—¿Lo tienes dirigiendo un hotel? ¿Sigues viéndolo? —pregunto de nuevo, con incredulidad.—Sí, Ema, es muy buen gerente &mdas






