Mundo de ficçãoIniciar sessãoRobin no me contesta y sé que no hay motivo para hacerlo. Iris es una computadora. Me encanta la adrenalina que provoca el esquí extremo. Solo lo hicimos una vez Serrí y yo, y no olvido la emoción. Quise regresar a hacerlo muchas veces antes, pero siempre tenía trabajo que me lo impedía.
—Mamá, ¿por qué corres? ¿A dónde vas? —me detienen al subir las escaleras mis hijas. —Vam






