37. ENLOQUECER.
PARIS.
—No quiere verme.
—Hija, entiende que no es su obligación tampoco.
—Lo sé, sólo esperaba un poco de atención. Ni siquiera una llamada.
—Paris, no es su obligación llamarte, apoyarte o asistirte. Lo que hiciste fue una locura.
—No fue una locura, creí que yo era más importante para Stan. Es decir, sabía perfectamente que no me amaba, pero no creí que me dejaría de esa forma y menos por esa mujer —mis ojos estaban llenos de rabia, tenía mi orgullo y mi autoestima por el piso.
Por s