CAPÍTULO 31: NADA.
CAPÍTULO 31: NADA.
Las manos de Giovanni apretaron el volante con una fuerza desmedida, mientras su pie presionaba aún más el acelerador. Las palabras del médico retumbaban en su mente, una y otra vez.
«¿Cáncer? ¿Cómo que cáncer? No, no puede ser. Tiene que haber un error, sí, un maldito error»
Su corazón latía con fuerza, desbocado, y un nudo le oprimía el estómago, haciéndolo sentir vacío y pesado a la vez. Todo era por lo que acababa de descubrir, un golpe brutal que se negaba a creer.
De re