CAPITULO 41
Victoria tenía miedo de lo que podía suceder, en el fondo de su corazón lo único que le interesaba era asegurar el futuro de su hijo.
No estaba interesada en la herencia, era lo que menos le importaba en medio de la familia Aristizabal, solo quería que su hijo fuera feliz.
Al regresar decidió tomar una ducha y descansar un rato, ya no era la misma doctora que era capaz de desvivir su vida por completo, que estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario solo por un poco de aceptació