Aly realmente quería que esa sonrisa en el rostro de su hija Fátima nunca desapareciera.
- Ya ves, ella es feliz con Halima.
- Mamá
- Aceptar por ella y por Khadija
Su discusión fue interrumpida por Fátima que ve a su padre en la puerta.
- Papá, ven a jugar con nosotros… dijo ella tomándolo del brazo.
- Oye Fátima, es hora de la siesta, mamá está durmiendo, no la despiertes.
- Por qué siempre te niegas a jugar conmigo… dijo con una cara muy triste y era sincera en sus palabras.
- Oye ven aquí p