Alejandrina tosió y el sorbo de vino tinto que bebía salpicó el atractivo rostro de Emilio, en los viejos tiempos se habría enfadado demasiado con esa mujercita por sus malos modales, pero ahora nada de ella podía molestarle, el Ceo solamente tenía una cosa en mente y esa era reconquistarla
¿Comprar una casa? Terrence cariño, nosotros ya tenemos una casa en Grecia, somos muy felices ahí ¿recuerdas?
No... sin papá no soy tan feliz, mi deseo es vivir con mis dos padres, quiero ser como mis amiguit