En el auto los padres iban muy callados, Alejandrina daba besos en la cabecita de su hijo, Emilio llevaba su mirada oculta trás sus lentes
No es tu culpa. - se escuchó decir a Emilio. - si hay un culpable aquí ese soy yo, fueron mis acciones las que te llevaron a alejarte y llevártelo para que lograra nacer, aunque me cueste admitirlo si te quedabas, entre Savana y yo habríamos terminado por provocarte que lo perdieras a Terrence
¿Por qué dices eso? ¿creí que dijiste que nunca más volvieron a e