Capítulo 60: Hay verdades que aún no pueden ser dichas.
Dereck sintió como si le enterraran un cuchillo en el corazón al escucharla llamarle esposo a Maximilian, pero aún así volteó a mirarla con una sonrisa.
— Mi esposa y yo tenemos una bella niña llamada Alyssa, hace un año ella estaba muy enferma y él fue quien la estuvo atendiendo un tiempo. — Respondió Dereck en el tono más tranquilo que pudo, no sabía si decirle esto era correcto, pero no quería mentirle y esperaba que con la poca información que podía darle de alguna manera le ayudara a ella