Capítulo 35: No quiero que te vayas.
Kiara estos días se sentía cada vez más extraña, porque aunque Dereck seguía sin ser el mismo esposo amoroso del pasado, tampoco era el tirano que conoció después de ser liberada, ya no podía ver ni el odio ni el desprecio en sus ojos, de hecho le hablaba de manera amable y el día en que se había sentido débil, él no solo la ayudó a volver a la cama, si no que le llevó la leche, también algo de comida y preguntado con preocupación como se sentía y al día siguiente había dado la orden a Sonia de