—¡Eso es una vil mentira!— Irene se acerca al juez.
—Yo estuve allí cuando ella firmó, nadie falsificó algo tan delicado
—Señor juez—, el abogado saca de su maleta unos documentos de las firmas que Caroline ha hecho a lo largo del tiempo. —Esto será suficiente, señor juez, para testificar la verdad—. El abogado le entrega varios documentos al juez, quien se pone a comparar firmas y observa la gran diferencia.
—Señora Taylor, ¿qué dice en su defensa?— Caroline alza su mento y luego dice lo sigui