El presentador anunciΓ³ un breve descanso antes de que los jueces revelaran al ganador. SentΓ cΓ³mo mi corazΓ³n latΓa con fuerza mientras miraba a Leonardo. Sus ojos grises reflejaban la misma ansiedad que sentΓa yo.
Observamos a los jueces deliberar, intercambiando papeles y fotos de los concursantes. La tensiΓ³n en el aire era palpable, casi podΓa oler el nerviosismo de todos a mi alrededor.
Leonardo se inclinΓ³ hacia mΓ y susurrΓ³β ΒΏVamos por algo de beber?
AsentΓ, agradecida por la distracciΓ³n.