Unos minutos despuรฉs, escucho el timbre de la puerta. Me levanto rรกpidamente y abro, encontrรกndome con Valeria, quien me mira con preocupaciรณn.
โSofรญa, ยฟquรฉ ha pasado? โpregunta mientras entra y cierra la puerta detrรกs de ella.
Nos dirigimos al sofรก y me siento a su lado, sintiendo que las lรกgrimas vuelven a amenazar con salir.
โEs Leonardo โempiezo, y Valeria asiente, animรกndome a continuarโ. Anoche... algo pasรณ entre nosotros. Y esta maรฑana, le dije que no significรณ nada para mรญ, pero no e