Las palabras de Asiget hicieron que Aidan adoptara una expresión extraña durante unos instantes. Fue apenas un pequeña mueca, un leve parpadeo acompañado por una ligera tensión en su rostro, como si de pronto hubiera recordado algo que había permanecido olvidado en algún rincón de su mente.
La mención de Somalia parecía haberlo sacado momentáneamente de sus pensamientos. Era una reacción peculiar, casi como si durante todo aquel tiempo hubiera estado tan concentrado en Asiget que ni siquiera hu