C181: HABRÁS PERDIDO.
Aquella confesión no provocó en Somalia el efecto que Zachary esperaba. Ella ya sabía que él la deseaba.
Por eso, escuchar que ocupaba sus pensamientos no fue una revelación impactante. No abrió los ojos con sorpresa, no se mostró confundida ni sintió que el mundo se tambaleara.
—Sé que te gusto —replicó ella—. Sé que estoy metida en tu cabeza todo el tiempo, pero no porque haya ocurrido algo especial entre nosotros, sino porque todavía no has podido llevarme a la cama. Y después de todo lo qu