Capítulo 46.- Loyola.
Evelia
Me siento emocionada y ansiosa finalmente voy a ver a Loyola después de tanto tiempo.
Llego a la cafetería en la que quedamos de vernos y es inevitable identificarlo de manera inmediata, ¿Cómo no hacerlo? cuando mi amigo es un hombre de dos metros que pesa más de cien kilogramos, musculoso, grandote, todo bravo con barba y su cabello largo, el cual tiene agarrado en una coleta.
Parece sacado de una película de motociclistas rudos y busca pleitos pero yo sé que debajo de esa armadura se