El pastel amarillo se vuelve dorado y miro sobre su hombro.
—Solo unos segundos más. —
Noel está frente a mí, sosteniendo una espátula mientras observa su primer lote de pastelillos en la sartén.
—Es como hacer panqueques. —Extiende la mano y rápidamente les da la vuelta a los cuatro, perfectamente dorados.
Beso el costado de su cuello, sosteniendo su cintura, fascinado por la sensación de su espalda contra mi pecho. El fin de semana se acerca y Sawyer les dijo a todos que durmieran hasta tarde