—Estoy seguro de que una vez que dejes de ser su juguete sexual favorito, te venderá por un centavo.
¿Venderme?
Todo dentro de mí se congela en el aire frío que nos envuelve.
¿Alessandro me va a vender?
Voy a ser vendida. El mismo terrible destino que temía antes. El mismo terrible destino del que pensé que había escapado.
Desearía poder creer que este hombre solo me está atormentando, pero ¿por qué haría eso? ¿Por qué sería tan grosero de sacudirme el cerebro si no fuera verdad?
—¿Él me vender