Capítulo XLVIII: Los Planes Macabros de Padre e Hija...
Durante todo el trayecto hasta Galicia, Cecilia no deja de pensar en su esposo, mientras que los Escalante se mueven a su palacio personal para tratar de estar seguros de la viruela, pero lo que no saben es que su peor peste viaja con ellos…
Alfonso se ha quedado en Madrid, para vigilar a sus habitantes y asegurarse de que la viruela no mate a muchos, él no es tonto, sabe que la enfermedad ha llegado a la capital, pero no puede dejar que cunda el pánico, pero también sabe que debe cuidarse, por