Capítulo 24: Sin escapatoria en la noche
La cena terminó y volvieron a la mansión. Isabela estaba inquieta.
Desde el momento en que Gabriel la besó en público, sintió que algo entre ellos había cambiado. Él no solía mostrar afecto delante de otros, y sin embargo, lo había hecho.
Subieron las escaleras en silencio. Cuando llegaron al pasillo donde estaba su habitación, Isabela intentó girar el pomo de la puerta, pero Gabriel la detuvo, sujetándola de la muñeca.
-¿A dónde crees que vas? -preguntó