PARTE CINCO: LA VENGANZA REGRESA
CAPÍTULO UNO
Con una sonrisa en el rostro, Gonzalo miraba a su pequeño hijo Antonio. Eso era lo único que lo mantenía en vida, eso era lo único por lo que sentía vivir después de todo el daño que le había hecho a la mujer que fue alguna vez su esposa.
Era su hijo, el hijo que Rosario le había dado lo único que lo hacía reír porque cuando no estaba riendo, estaba bebiendo para olvidar todo el dolor que le había ocasionado a su mujer y a un hijo que