PARTE DOS: EL PLAN DE UNA VENGANZA
CAPÍTULO OCHO
Viendo un papel entre sus manos, que era la dirección de la persona que había dejado como persona de confianza en los documentos que le entregó a la escuela, Richard buscaba por aquella dirección. Hasta que finalmente lo encontró, ahí estaba, en una de las casas más sencillas de esa calle. Sin dudar un segundo más, sabiendo que estaba tan cerca de la verdad de saber dónde estaba ella, tocó el viejo timbre una, dos y tres veces hasta que la