PARTE CUATRO: SIN CLEMENCIA POR TI
CAPÍTULO SIETE
DOS DÍAS DESPUÉS
Terminando casi de poner el toque final, sonreí ante la imagen que el espejo me mandaba. Ricardo ya lo había dicho. Iba a ser un momento especial. Iba a ser un momento en que todo se iba a decir y como tal, siendo un momento especial, ella debía de recibirlo.
Aquel vestido color negro le asentaba muy bien, aunque la verdad era que había mucho que aprender.
Zapatos bien lustrados, un traje color gris, la mañana había llegado y c