PARTE CINCO: SIN CLEMENCIA POR TI
CAPÍTULO CINCO
Bajando las escaleras de manera apresurada, sintiendo mi cuello y mi pecho vacío me encontré con la figura masculina de aquel hombre. El mismo de gesto pesado, el mismo que no parecía ser un hombre con un corazón.
— ¿Qué es lo que sucede, Verónica?
Las lágrimas en mis ojos y la garganta que se me cerraba no lograron hacer que pudiera hablar.
— ¿Qué pasa, Victoria? ¿Alguien te llamó? ¿Te molestaron?
Seguía tocando mi pecho, hice un esf