PARTE UNO: LA TRAICIÓN
CAPÍTULO VEINTISÉIS
Después de darse cuenta de la manera con la que ella miraba aquel lugar, Ricardo finalmente sonrió. Eso era lo último que él hubiera esperado, al final del día si la había logrado impresionar con todo lo que tenía ahí. Si tan solo supiera que en el trabajo que ella estaba a punto de hacer en ese lugar, la haría sentirse dueña de todo.
—Pasa, pasa, por favor —dijo Ricardo mostrándole el lugar.
¿Qué se podía decir de ese espacio? No más que una gran b