Vincenzo
Le pedí que me dejara entrar, y para mi sorpresa era el hijo de Frederico Wern, que fue mi cliente en la época de mis casas de lujo, si no me equivoco se llamaba... Marcus Edgar Wern.
¡Claro! Ese Marcus que casi se lleva por delante a Malú, de no haber sido por aquella alarma de incendios que accioné en el momento justo. Lo recuerdo muy bien, ya me moría de celos y de amor por ella.
- Buenos días Vincenzo, te acuerdas de tu viejo amigo, ¿verdad? - Me dijo.
- Buenos días Marco... ¡Por s