TOMO 2. CAPÍTULO 59. Un gato necesario
TOMO 2. CAPÍTULO 59. Un gato necesario
Elijah tenía el corazón en la boca cuando escuchó a través de los micrófonos el estruendo dentro, pero nadie se movió ni un milímetro porque Jacob Lieberman había dado una orden y detrás de él Ranger parecía más que dispuesto a que se cumpliera.
Así que todos esperaron impacientes a que Florence se subiera a su auto y el ex militar en persona, junto con el Comisionado Norton y el fiscal, la siguieron a una prudencial distancia, asegurándose de que la mujer