TOMO 2. CAPÍTULO 51. Una suegrita querida
TOMO 2. CAPÍTULO 51. Una suegrita querida
Lynett contuvo el aliento cuando aquella maceta cayó a sus pies, tan cerca como para lastimarla con los fragmentos de cerámica, y un segundo después vio a Adaline girarse hacia otra de las presas.
—¡¿Eres idiota o te haces?! —siseó con tono amenazante y la mujer, veinte años menor que ella y más tatuada, se le enfrentó.
—¡Soy lo bastante inteligente como para saber que sacaron a mi compañera de aquí por culpa de ustedes! —siseó—. Ahora tiene que limpiar