TOMO 2. CAPÍTULO 50. Una espada de doble filo
TOMO 2. CAPÍTULO 50. Una espada de doble filo
Se permitió cerrar los ojos por un segundo. Lynett no sabía si estaba haciendo aquello conscientemente o si solo se estaba dejando arrastrar por aquella marea, tratando de que no la ahogara.
Elijah le había dolido durante mucho tiempo, era un hecho innegable, pero por desgracia era el menor de los monstruos que acechaban en su oscuridad, y por primera vez parecía determinado a defenderla.
Sintió un vacío extraño en el momento en que aquel abrazo se