TOMO 2. CAPÍTULO 15. La especialidad de un hombre
TOMO 2. CAPÍTULO 15. La especialidad de un hombre
No había forma, ni con el alma de rodillas, en la que Elijah pudiera pedir perdón por todo lo que había pasado hacía cinco años, porque sabía que nada en el mundo podría resarcir a Lynett de las secuelas de no haberse operado a tiempo, o de haber perdido a su hijo mientras él estaba echándola de su vida y casándose con su hermana.
—Sé que no merezco que me perdones, ni siquiera tengo derecho a pedirlo pero… —Las lágrimas empezaron a correr por s