LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 9. Un traidor
UNA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 9. Un traidor
Estaba en las nubes. Michelle de verdad estaba en las nubes porque a su abuela le había encantado Sebastian; podía verlo en cada ligera sonrisa. Y eso definitivamente era bueno para ellos.
Se ocupó enseguida de recoger todo con Merci, y Sebastian se aguantó las ganas de preguntarle a la abuela si ella siempre era así de dispuesta. Dos horas más tarde subían todo en su camioneta vieja y Michelle rechazaba amablemente el intento de la abuela de darles