LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 56. La palanca del carro
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 56. La palanca del carro
Iba ofuscada, eso era cierto, pero también era cierto que no había ninguna razón de peso para que Michelle estuviera a cuatro ojos en medio de un estacionamiento público, o al menos eso creía ella y evidentemente se equivocaba.
Lo único que sintió fue un brazo pasándose alrededor de su cintura y la forma brusca y violenta en que era levantada por un hombre, ¡porque maldición, ninguna mujer tenía fuerzas como para eso!
Intentó gritar, pero