LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 31. Necesidad
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 31. Necesidad
No era cierto que estuviera loca. Era Espontánea, casi siempre tenía la cabeza por las nubes, y sí, le hacía demasiadas excepciones a todo lo que era moralmente bueno y correcto en el mundo, pero eso no quería decir que Michelle Dalton estaba loca.
Atravesaba media finca aferrada al desastre más sexi que había conocido en su vida, pero eso no cambiaba el hecho que esa bomba un día le estallaría en la cara y lo sabía.
Sin embargo, si algo había aprendid