CAPÍTULO 45. Deme un mes
CAPÍTULO 45. Deme un mes
Era extraño verla replicar. Lynett era tan callada que era extraño verla replicar, pero Elijah sabía que lo hacía desde la resignación, no porque estuviera tratando de desafiarlo.
No dijo nada, solo se acercó a ella y le dio la vuelta, buscando los broches de brasier para quitárselo.
—No, déjalo…
—Lynett, está mojado y tienes fiebre, no voy a dejar que te regreses a la cama con ropa mojada —murmuró él.
—Está bien, pero yo pudo sola.
—No puedes ni mantenerte en pie sola