CAPÍTULO 32. ¡Recapacitando!
Rafael:
—Gracias, Rafael —me susurró Sofía— en algún momento retribuyo esta invitación en Isla Paraíso —agregó ella, agradecida por todas las atenciones, especialmente con sus hijos.
—Estaré encantado de conocer la Isla —respondí con una voz seductora, dejándome llevar por la magia de la noche, por la presencia de ella y por su melodiosa voz.
—¿Solo tienes a tu tía Anastasia? —me preguntó ella de repente, de forma directa, sin mostrar para nada la intención de curiosear o averiguar.
—No, viv