CAPÍTULO 27. ¡Imán para las tóxicas!
En la Naviera, el Narrador:
De inmediato, José David se violentó y arrojó el aparato telefónico que estaba sobre la mesa, al piso, destrozándolo totalmente. Por esta razón, la puerta fue abierta, de par en par, por los escoltas de Sofía, a quienes les hizo seña para que se detuvieran y se alejaran un poco.
—¡No me puedes hacer esto! —Gritó él, fuera de sí— Solo estoy cumpliendo con mi trabajo. Ya te lo expliqué, no se ha verificado la prueba de calidad para garantizar a los clientes el traslad