POV de Carmen
El aire fresco del bosque aún parecía aferrarse a mi piel cuando regresamos a la villa, pero mi mente estaba lejos de estar en paz. A pesar de que había sentido a mi loba más cerca que nunca, el vacío que dejó cuando se desvaneció volvió a llenarme de frustración. Alejandro caminaba a mi lado en silencio, sosteniendo mi mano con firmeza, como si quisiera transmitirme su fuerza a través del contacto.
Pero nada parecía suficiente.
Una parte de mí quería gritar, quería llorar y rendi