—Simplemente sentimos el vínculo de pareja, y ni siquiera estoy casado por amor o por una relación real. Estoy a punto de dejar a Silver, solo me he quedado con ella por mis hijos. ¿Por qué no podemos estar juntos? —preguntó.
En el momento en que esas palabras salieron de su boca, me congelé. No esperaba que fuera tan atrevido.
—Lo siento, dilo de nuevo. Tal vez no te escuché bien —respondí, forzando una sonrisa con los dientes apretados.
—La cosa es que ya no me quedo con ella. Quiero estar ah