—Lo sentimos mucho por todo. Realmente necesitamos tu ayuda, los cachorros se están muriendo —dijo Lord Eldon, con un tono más suave del que jamás le había oído.
—Lo siento, pero no es que no quiera ayudar —respondí, cruzando los brazos con fuerza—. Simplemente no tengo los medios para ayudar, soy una renegada. No tengo una computadora portátil, ni teléfono y ninguna copia de seguridad de mis archivos que pueda usar para mi investigación. ¿Cómo esperas que encuentre una solución o una cura para