Sylvia
Mis mañanas no han cambiado mucho, creo, estando con Callan siempre despierto con la alarma, un hábito que le gusto y que no quiso cambiar por más que le dije que por mí estaba bien, amanecer enrollada a su cuerpo como si fuera una serpiente es tan revigorizante.
Hoy no lo encuentre a mi lado, hago uso del enlace mental — ¿Callan? — lo llamo, es cómo tocar a la puerta.
— En el estudio — me responde al instante.
Empiezo con mi día porque debo ir a la oficina, cosas que debo hacer ant