Callan
Escucho que llaman a la puerta, es algo lejano que se intensifica poco a poco, medio despierto, siento un peso en mi pecho, abro los ojos y encuentro a Sylvia con medio cuerpo encima de mí.
— En 20 minutos estaremos aterrizando, lamento interrumpir — debe ser el sobrecargo.
— ¡Gracias!
Muevo a Sylvia, que solo se reacomoda, la levanto y la coloco al otro lado de la cama, para poder maniobrar y levantarme, se siente raro y me doy cuenta de que solo me cubre una manta, sacudo la cabeza